En casa de herrero

Regulación de cannabis medicinal en Paraguay fue aprobada en diputados y pasa al Senado bajo presión de asociaciones de usuarios y cultivadores                 

La Cámara de Diputados paraguaya aprobó el pasado 15 de noviembre un proyecto de ley que autoriza el cultivo y producción controlada de cannabis medicinal. Su análisis en el Senado corre con la ventaja de que se integraron comisiones conjuntas de ambas cámaras para acelerar la aprobación, por lo que la ratificación en la Cámara alta será solo un trámite.

El documento aprobado deroga parcialmente la ley de sustancias estupefacientes y la exclusión del cannabis de la lista de drogas peligrosas, así como su resina, los extractos y tinturas de la planta.

El proyecto de ley aprobado en diputados crea el Programa Nacional para la Investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados (PROINCUMEC) y establece que el Servicio Nacional de Calidad Vegetal y de Semillas (Senave) y la Secretaría Antidrogas (Senad) serán los encargados de controlar la producción.

Solo podrán cultivar la Dirección de Investigación Científica de la UNA, el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), el Instituto Forestal Nacional (INFONA), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y los laboratorios farmacéuticos habilitados. El estado promoverá la producción e industrialización de los medicamentos derivados en laboratorios de instituciones públicas para usos terapéuticos.

La reglamentación de un marco regulatorio para el cannabis medicinal es una reivindicación que venían exigiendo las organizaciones sociales de Paraguay. Ahora el reclamo se centra en conseguir la autorización para elaborar estos productos en el país, la marihuana que se cultiva en Paraguay es considerada de buena calidad y el precio del aceite importado es muy elevado para el paciente promedio paraguayo.

El primer paso

Paraguay comenzó a distribuir el 6 de julio del 2017 aceite de cannabis para uso medicinal, a poco más de un mes de que el Ministerio de Salud autorizara su importación, la distribución se limitó a algunos lugares y bajo receta con un estricto control por la institución de salud.

Sin embargo, su costo es prohibitivo para buena parte de la población, el aceite de cannabis embotellado cuesta 316 dólares con receta en las pocas farmacias autorizadas para importarlo.

Las asociaciones proyectan que cuando se elabore el aceite en laboratorios nacionales el precio podría disminuir hasta los 35 dólares al público en general con receta, pero se expendería gratis en centros estatales para personas de escasos recursos.

Sobreseen a procesados por fabricar y distribuir aceite de cannabis

Dos hombres procesados por tenencia y comercialización de cannabis en febrero de este año, fueron sobreseídos en noviembre de una causa judicial al determinarse que fabricaban aceite de cannabis y lo distribuían de forma gratuita.

Esto determina que en este sentido no se configura como un hecho la posesión y comercialización, sino que solo transgredía disposiciones administrativas como la debida identificación del producto y tener la habilitación del Ministerio de Salud.

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