Florece Latinoamérica

Panorama de regulaciones de cannabis medicinal y recreativo en Latinoamérica. Brasil, Bolivia, Venezuela y Ecuador rezagados en Sudamérica.           

      

Ya son diez los países latinoamericanos que cuentan con legislaciones de acceso al cannabis. Estas regulaciones no son homogéneas (sólo en Uruguay se puede acceder al cannabis recreativo), las posibilidades de desarrollar una industria local de cannabis medicinal, industrial, la investigación científica y el autocultivo varían sensiblemente de un país a otro.

La cortina prohibicionista cae lentamente en el mundo y gracias a las bondades del cannabis medicinal, se están levantando los cimientos de una nueva industria que solo puede crecer. El clima de nuestra tierra, el conocimiento de nuestros cultivadores y las regulaciones que florecen en Latinoamérica, pueden acabar en sendos campos de cannabis para que las industrias farmacéuticas de Europa y Norteamérica nos vendan sus medicinas, tecnologías y conocimientos, si no apostamos a la industria local con participación del estado y la universidad.

 

Cada país un mundo

 

Argentina

En 2017, se aprobó la ley del uso medicinal del cannabis por la Cámara de Senadores por unanimidad y sin debate. La ley autoriza el cultivo de cannabis para investigación farmacéutica de los cannabinoides en el tratamiento de enfermedades como la epilepsia o el alzheimer

La presidenta de Mamá Cultiva (asociación de madres cultivadoras) Valeria Salech, considera que mientras que no esté en vigencia una disposición que obligue al Ministerio de Salud a proveer gratuitamente -y autorizar la producción local- de aceite de cannabis, miles de personas no podrán acceder a sus tratamientos. Importar ese aceite cuesta unos 350 dólares al mes, un precio prohibitivo para la mayoría de los bolsillos argentinos.

 

Chile

Chile aprobó en el año 2014 una ley que avaló el uso terapéutico del cannabis. En abril del 2016 se cosechó la primera plantación de cannabis con fines medicinales, que tenía como objetivo beneficiar a 200 pacientes oncológicos. El cultivo fue organizado por la Fundación Daya y hoy van por su tercera cosecha. Por estos días el autocultivo está siendo tratado en Cámara de diputados

 

Uruguay

En el año 2013, Uruguay aprobó la ley 19.172 que regula el mercado del cannabis, la producción (controlada por el Estado), la comercialización, la tenencia y los usos recreativos y medicinales, así como también su utilización con fines industriales.

 

Brasil

En Brasil la ley vigente no penaliza a los usuarios, pero no aclara a partir de que cantidad un usuario pasa a ser considerado un traficante, quedando a criterio de la policía y de la justicia después esta consideración.

Los únicos avances que ha tenido el gigante sudamericano se dieron en 2015, cuando el gobierno de Dilma Rousseff sacó a un derivado del cannabis (Cannabidiol) de la lista de sustancias prohibidas. Así mismo, en enero del 2017 el país registró el compuesto medicinal Mevatyl (para pacientes con esclerosis múltiple), que se elabora a partir del cannabis y se comercializa en 28 países del mundo.

 

Paraguay

La posesión de hasta 10 gramos de cannabis es considerada consumo personal o para uso médico y está exento de pena. Las penas por tener más gramos de lo permitido, así como la plantación, recolección y venta pueden llegar a 20 años de prisión.​

Paraguay comenzó a distribuir el 6 de julio de este año aceite de cannabis para uso medicinal, la distribución se limitó a algunos lugares y bajo receta con un estricto control por la institución de salud. Sin embargo, su costo es prohibitivo para buena parte de la población, el aceite de cannabis embotellado cuesta 316 dólares con receta en las pocas farmacias autorizadas para importarlo

La Cámara de Diputados paraguaya aprobó el pasado 15 de noviembre un proyecto de ley que autoriza el cultivo y producción controlada de cannabis medicinal. El documento aprobado deroga parcialmente la ley de sustancias estupefacientes y la exclusión del cannabis de la lista de drogas peligrosas, así como su resina, los extractos y tinturas de la planta.

 

Bolivia

La Ley 1008 del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas en su artículo 34 prohíbe la producción o conservación de materia prima vegetal que contenga sustancias controladas. Desde mediados de 2015, distintas autoridades bolivianas se han pronunciado en favor de un cambio en la Ley 1008 para dividirla en dos leyes específicas: una ley General de la Coca y otra de Sustancias Controladas.

El uso terapéutico del cannabis no está contemplado en la legislación boliviana. Sin embargo, el debate ha comenzado a cobrar fuerza a partir de experiencias de grupos y asociaciones de madres de países vecinos, que han visibilizado la necesidad de usar el aceite de cannabis para las enfermedades de sus hijos.

 

Perú

 En febrero de 2017, la policía peruana allanó y desmanteló un laboratorio donde se fabricaba aceite de cannabis para niños peruanos que lo necesitaban.  La polémica suscitada por este allanamiento llevó al Gobierno a comprometerse a elaborar un proyecto para despenalizar el uso de cannabis medicinal y facilitar su acceso.

Finalmente, el pasado 19 de octubre el Congreso peruano aprobó un proyecto de ley que autoriza en el país el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados. La posesión de marihuana con fines medicinales se ha despenalizado, pero las nuevas regulaciones no permitirán su cultivo (aunque sí la importación de productos medicinales).

Carolina Riame, representante de la Asociación Mamá Cultiva, manifestó que la ley aprobada por el Parlamento peruano solo alienta la informalidad. “No se ha considerado a las asociaciones como entidades que produzcan artesanalmente el aceite, nuestra medicina. Por el contrario, le dan prioridad a las empresas farmacéuticas y laboratorios. Estos empresarios no nos van a dar las cepas que nos corresponden, nosotros sabemos de eso porque cultivamos.  Seguiremos en la clandestinidad”, sostuvo Riame.

 

Ecuador

La legislación actual ecuatoriana, regida bajo la Ley de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas,  penaliza tanto la producción como la venta con penas de entre 12 y 16 años de cárcel.

Sin embargo, esta difícil situación parece cambiar, una iniciativa legislativa busca cambiar el paradigma del uso de drogas. En abril de este año, la Asamblea Nacional celebró el primer debate del Proyecto de Ley Orgánica de Prevención Integral de Drogas.

El borrador de este proyecto que consta de 32 artículos, prevé la creación de una Secretaría Técnica adscrita a la Presidencia de la República con el fin de “regular y controlar las actividades relacionadas al cultivo, producción, comercialización y distribución de sustancias”, entre las que se incluiría el cannabis.

 

Colombia

El año pasado, Colombia, uno de los países que más conflictos sociales ha tenido por el narcotráfico, aprobó una ley que reglamenta el uso medicinal y terapéutico del cannabis en todo el país tras 10 meses de debate en el parlamento.

Colombia se convirtió en el cuarto país de América Latina en legalizar la marihuana medicinal. De acuerdo a la legislación colombiana, para cultivar y comercializar al exterior cannabis medicinal se requieren cuatro licencias: la de cultivo, fabricación, investigación y exportación.

El pasado 5 de octubre se aprobaron seis nuevas licencias de producción de cannabis para fines médicos y científicos a las empresas: Med Colombia, Cannabis Medical Group, Medcann Colombia, Colombian Organics, Canmecol y Khiron Colombia. Que se suman a Cannalivio, Pideka, Ecomedics, Econnabis, Cannavida y Pharmacielo, empresas ya autorizadas por el Ministerio de Salud.

El Decreto 613 de la Ley 1787 contempla la figura del pequeño y mediano cultivador de cannabis medicinal, pero solo le permite sembrar y cosechar media hectárea. La pequeña producción, más los costos de procesar el cannabis, hacen que de hecho le sea imposible a cualquier emprendedor local competir con los grandes laboratorios transnacionales y solo puedan dedicarse a venderles su producción.

 

Venezuela

El cannabis en Venezuela es ilegal. A partir del 15 de septiembre de 2010, la posesión de hasta 20 gramos de cannabis, si se demuestra que no es para consumo médico o personal, se castiga con 1 o 2 años de prisión a discreción del juez. Si la justicia considera que es para consumo personal, el usuario está sujeto a medidas de seguridad que involucran procedimientos de rehabilitación y desintoxicación.

 

Puerto Rico

Puerto Rico permite a sus habitantes el uso medicinal de la planta con autorización del gobierno, aunque por el momento ha prohibido su uso recreativo. Hay alrededor de doce mil pacientes registrados en el Programa de Cannabis Medicinal que tratan condiciones como epilepsia, parkinson, esclerosis múltiple, fibromialgia y cáncer, entre otras.

La industria del cannabis en Puerto Rico ha generado desde su desarrollo más de 35 millones de dólares en la economía y más de mil empleos directos e indirectos.

 

México

A mediados de 2016, el Parlamento mexicano comenzó a tratar un texto que regula la producción, posesión y comercialización de marihuana únicamente con fines médicos y científicos y prevé la capacitación específica de profesionales de la salud. La ley se aprobó en abril de este año.

La ley mexicana supone una enorme evolución en un país muy castigado por el prohibicionismo de su vecino del norte. Desde que el presidente Felipe Calderón militarizara el “combate a las drogas” en 2006, han muerto o desaparecido en hechos relacionados con el narcotráfico alrededor de 200.000 personas en el país azteca.

El pasado 10 de noviembre se dio a conocer la nueva reglamentación que regirá y controlará la venta y el uso de cannabis medicinal en México. Lo cierto es que el Gobierno Mexicano le ha abierto las puertas a la investigación de cannabis en su territorio, permitiendo por primera vez en la historia la siembra y cosecha de marihuana legal.

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