Una Expo legal

Uruguay es un peque√Ī√≠simo pa√≠s. All√≠ todos se conocen. Tal vez eso fue lo importante para que una parte de los uruguayos se diera cuenta que la marihuana no era el demonio que dec√≠a la tele, sino otro bien de consumo, con ventajas y desventajas, como tantos bienes.

La marihuana se convirti√≥ en un olor habitual en varias ciudades. La levedad del humo se empez√≥ a entreverar cada vez m√°s en las calles de Montevideo, capital uruguaya. Por eso, entre el 14 y 15 de diciembre de 2014, Expocannabis Uruguay pas√≥ del sue√Īo a la realidad. El pa√≠s pionero en regular toda la cadena de producci√≥n y distribuci√≥n de marihuana tuvo su expo.

6.000 personas lo vieron con sus ojos. Los míos, que estuve en copas y ferias en Chile, Argentina y Europa, me decían que en la expo uruguaya había mucha libertad. En otras ferias puedes encontrar todo tipo de plantas, excepto de marihuana. Nunca vi plantas de cannabis en una feria de cannabis, hasta que llegué a la uruguaya.

Esta feria fue la primera a cielo abierto, en libertad, digamos. Capaz, esa fue la razón para que otros latinoamericanos, europeos o norte americanos visitaran Montevideo, para conocer de qué se trató Expocannabis Uruguay 2014.

Al entrar a la expo ya podías ver diferentes plantas, sativas, índicas, en estado, vegetativo, florando, etc. Su cultivador se encargaba de explicar a los curiosos visitantes qué era todo aquel alboroto de plantas nunca vistas para muchos. Todos las olían.

En ese mismo espacio, la muestra del Hash and Hemp Museum mostr√≥ muchas de las aplicaciones que en el pasado las sociedades daban al cannabis. A la izquierda, antes de pasar a la feria, otro espacio ¬†donde hubo talleres de cultivo, de nutrici√≥n, bioconstrucci√≥n con c√°√Īamo y otros m√°s. Adem√°s, fueron celebradas 18 conferencias en dos d√≠as, entre los conferencistas estaban Paul Stanford, Don Wirtshafter y Paige Figi.

En el parque de la feria había una cincuentena de stands, entre ellos la oficina del Instituto de Regulación y Control del Cannabis, donde los cultivadores aprovecharon para registrarse, y sobre todo para sacarse las dudas que tuvieran sobre sus plantas. Además, participaron organizaciones de la sociedad civil y por supuesto empresas, 18 extranjeras y 13 uruguayas.

Al regular la cadena del cannabis, este pa√≠s, donde viven poco m√°s de tres millones de personas, qued√≥ en inmejorables condiciones para poner a dialogar a todos los actores que le ponen cara a este nuevo sector de la econom√≠a formal. La expo hizo que muchos se dieran la mano para seguir solidificando v√≠nculos o hacerlo por primera vez, compartiendo experiencias y visiones. Varios curiosos llegaron y llegan a Uruguay para ver c√≥mo es la legalizaci√≥n. Este peque√Īo mercado regulado, este experimento, atrae la participaci√≥n social y la interacci√≥n empresarial en armon√≠a con las autoridades. El desaf√≠o es importante para los uruguayos porque este gran paso hacia la normalizaci√≥n no est√° finalizado. Y eso es tambi√©n una ventaja.

Expocannabis Uruguay puso a dialogar gente de todos lados, en unas tardes primaverales, bajo la brisa de un lindo parque al exterior, donde hab√≠a sol y sonaba la m√ļsica en vivo.

En los comienzos de esta nueva fase de tolerancia hacia el cannabis, la educaci√≥n en riesgos y da√Īos, es decir en salud, adquiere una dimensi√≥n especial. Brindar informaci√≥n a la ciudadan√≠a en general es algo que fomenta la Expo, paralelamente a poner al cannabis en todos los medios de comunicaci√≥n uruguayos y de Am√©rica Latina. Parece algo a destacar, porque es un insumo importante para la discusi√≥n p√ļblica y para apretar manos.

Por Leandro Fierro

Deja una respuesta